Autor: Enrique Calabuig Marin

  • La NBA más loca e inverosímil

    La NBA más loca e inverosímil

    Amantes del baloncesto, estáis de enhorabuena. Hace semanas que llegó la hora de la verdad en clave NBA y la emoción no hace más que crecer noche tras noche. No hay nada como unos buenos «play-offs» y este 2026 está trayendo consigo una postemporada histórica.

    Séptimos partidos, remontadas inverosímiles, lesiones inesperadas, actuaciones espectaculares… Todo esto es lo que está ofreciendo la NBA a un público que no está preparado para la locura que está por llegar. 

    La primera ronda ya ha cerrado el telón con sorpresas, por lo que hacer cualquier tipo de pronóstico se ha convertido en una tarea imposible. Hace un mes pocos podían prever que los Nuggets o los Celtics caerían eliminados en primera ronda, o también, que los Lakers iban a superar a los Rockets sin Doncic y con Reaves solo en el tramo final de la eliminatoria. En la NBA nada se puede dar por sentado, por lo que las cuatro semifinales de conferencia se antojan indescifrables. 

    Sobre el papel, quizás el Oeste puede parecer más desnivelado. Dicho esto, no se descarta ninguna sorpresa. En la serie entre Oklahoma City y Lakers entra en juego algo mucho más grande que el propio baloncesto, la historia y un punto casi generacional.

    Nadie duda que OKC, comandado por Shai, ha sido el mejor equipo y el más sólido en la temporada regular, confirmándolo también en la primera ronda con la barrida a Phoenix Suns. Sin embargo, en las semifinales de conferencia, entra en juego una nueva variable: LeBron James. 

    ¿Les dará a los Lakers para ganar cuatro partidos a OKC? La respuesta más lógica y racional sería decir que no, pero de sorpresas sabe bastante el Rey. La salud de Doncic sigue siendo una incógnita, pero un contexto en el que los angelinos roban alguno de los primeros partidos de la eliminatoria y les da para seguir con vida en el momento de una hipotética recuperación del esloveno… Todo puede pasar

    San Antonio-Minnesota, una eliminatoria marcada por las lesiones. En lo que respecta al apartado físico y al talento, los Spurs son claramente superiores, pero los Wolves vienen de cargarse a otro “contender”, por lo que no venderán cara su piel.

    Sin Edwards, la tarea de eliminar a Wembanyama apunta a ser imposible, pero aún no está todo dicho. Un equipo hecho, curtido en mil batallas y duro como él solo frente a uno joven, con la ilusión por bandera y con un alienígena como primera espada. Todo puede pasar. 

    En el Este el panorama cambia. Todo está abierto y cualquiera de los cuatro está más que capacitado para entrar en las finales de la NBA. Por un lado, Detroit vivió las dos caras de la moneda y terminó sonriéndole la fortuna para pasar de ronda en el séptimo partido. Se le vieron las costuras, pero a su vez dejaron clara una certeza y es que Cade Cunningham es un talento generacional. Enfrente estará Cleveland Cavaliers, otra montaña rusa y con sus puntos fuertes y débiles bien marcados. 

    Por último aparece el New York Knicks-Philadelphia, un duelo que tiene tintes de clásico moderno. Los de la gran manzana llegan lanzados tras destrozar a Atlanta en un histórico sexto partido. Brunson ya ha demostrado ser una primera espada nivel élite y junto a él aparecerán nombres como Karl-Anthony Towns, OG Anunoby o Miles Bridges.

    Por otro lado, los Sixers aterrizan con la moral por las nubes. De una vez por todas consiguieron eliminar a los Celtics en el Garden. Un Embiid crecido, un Maxey eléctrico, un VJ Edgecombe intenso y un Paul George renovado tratarán de alcanzar las finales de conferencia en lo que serán unos “play-offs” históricos. 

  • El desafío al tiempo de LeBron James

    El desafío al tiempo de LeBron James

    El rendimiento en el deporte de más alto nivel suele ser un reflejo de cómo puede llegar a lastrar el paso de los años en las grandes figuras. Muchas carreras han perdido parte de su esencia en su ocaso por no saber decir basta, pero como todo en la vida, siempre hay excepciones.

    De hecho, algunas de estas desafían incluso a la propia naturaleza. A día de hoy, se ha convertido en algo casi poético ver a LeBron James correr la pista a los 41 años de edad, porque si, está dando la sensación de que el calendario es un concepto ajeno a su existencia. 

    La verdadera grandeza de su historia no reside en que siga jugando a su edad, que tiene un mérito tremendo, sino que sigue siendo igual de decisivo que el primer día. La NBA es una liga que devora carreras y permanecer en la élite por un largo periodo de tiempo solo es cosa de los elegidos.

    Pues LeBron lleva haciéndolo 23 años dominando en todos y cada uno de ellos. No está para sobrevivir, sino para imponerse. Nada se le atraganta y cuando podía parecer que empezaba a sufrir en el apartado físico, ha dado un paso hacia delante para seguir haciendo historia con sus Lakers en unos “play-offs” memorables

    Un alienígena sin fecha de caducidad

    Sus números ante los Rockets siguen pareciendo los de una estrella en su apogeo, pero reducir su impacto a la cantidad de puntos, asistencias, rebotes o robos sería faltarle el respeto al rey. Su trascendencia va mucho más allá y no solo tiene influencia en su propio juego, sino que también es decisivo en el rendimiento del equipo al completo. Contagia energía, entusiasmo, pasión por el deporte y carácter. La veteranía juega a su favor porque, cómo no, está curtido en mil batallas y nadie entiende ni ha entendido el juego como él. Hablamos de un elegido, de un alienígena sin fecha de caducidad

    La clave de este desafío al tiempo está en la disciplina. La obsesión por el cuidado del cuerpo hace tiempo que empezó a dar sus beneficios, ya que durante años se ha hablado de las inversiones millonarias en su preparación física, de sus rutinas, de su descanso… Pocos son conscientes del trabajo que hay detrás. 

    Poder verlo en pista tras 23 temporadas ha convertido su figura en una a la cuál es obligado admirar, ya no solo el público, sino también los propios rivales y entrenadores. El fin cada vez está más cerca, de ahí la importancia de disfrutarlo porque es una cosa que difícilmente pueda volver a pasar. A su historia aún le quedan muchos capítulos por escribirse y el primero pasa por superar a los Rockets en la primera ronda, algo que se antoja sencillo vista la diferencia de victorias.

    Luego espera Oklahoma City Thunder o lo que es lo mismo, escalar el Everest. Quizás ahí ya tenga la ayuda de Doncic, el llamado a recoger el testigo en la franquicia más grande de la NBA. El futuro nadie lo conoce y en el mundo del baloncesto nada se puede dar por sentado, pero una cosa está clara y es que LeBron James está desafiando a la naturaleza. 

  • Van Aert, Pogacar y la historia en el Infierno del Norte

    Van Aert, Pogacar y la historia en el Infierno del Norte

    El belga superó al esloveno en la París-Roubaix y el sueño del pequeño príncipe de conseguir los cinco Monumentos deberá esperar, como mínimo, un año más

    Todo apuntaba a que la épica iba a aparecer en el Infierno del Norte. La previa invitaba a ello y así fue. Los nombres, sobre el papel, eran inmejorables, pero quizás pocos podían esperar al “ciclista del pueblo”, Wout Van Aert.

    La guerra se antojaba entre Pogacar y Van der Poel, pero en medio de estos dos monstruos resurgió tal que el Ave Fénix el belga, sediento de sangre tras serle esquiva la fortuna en numerosas ocasiones. Los infortunios previos hicieron dudar a todos mes a él, porque sí, Van Aert nunca se fue. El velódromo de Roubaix fue testigo de cómo la potencia de un sprinter en uno de los días más importantes de su carrera superó la obsesión de un extraterrestre en busca de alcanzar la gloria eterna.

    En la foto final aparecen dos bestias batallando codo con codo hasta el último metro. La gloria estaba reservada para uno de los dos mientras que la tercera espada, o lo que es lo mismo, el rey que anhelaba reeditar viejos triunfos, tuvo que conformarse con la resignación y la espina de no poder cumplir los pronósticos.

    Van der Poel, el clasicómano por excelencia y el principal favorito para vencer en tierras galas, quedó excluido de la pelea mucho antes de lo esperado. 

    El temible bosque de Arenberg, la pesadilla del corredor de Alpecin. Un cúmulo de infortunios, que desencadenó en un dramático final, apartó al belga de la cabeza de carrera. Un doble pinchazo le hizo bajarse de la bicicleta y, pese a que su compañero Philipsen no dudó en cederle su bicicleta, el gran favorito apenas pudo dar unas pocas pedaladas antes de volver a bajarse.

    Todo apuntaba a que la diferencia de tamaño entre ambos ciclistas fue el causante de la escena, pero según el propio Van der Poel, las responsables de que no pudiese pedalear con la bicicleta de su compañero fueron las calas de sus pedales

    «Prefiero ganar mi primera Roubaix a mi quinto Tour»

    Sin el belga, la carrera se encaminaba hacia una pelea de dos, Pogacar y Van Aert. Malabarismos, control de las emociones, nervios y malas pasadas. Todo eso entra en juego año tras año en el Infierno del Norte. Sin nada que perder, el belga echó el resto y lanzó su órdago. Le salió cara y tras ello lloró. Lloró desconsoladamente tras tocar el cielo porque el éxito reside en la resiliencia y de eso él sabe un rato. 

    “Prefiero ganar mi primera Roubaix a mi quinto Tour”, reconoció Pogacar en invierno. La espera seguirá, como mínimo, un año más. A la segunda tampoco lo logró porque un titán, camaleónico como el que más, supo descifrar los adoquines mejor que él en una edición que pasará a la historia. 

  • La tierra batida vuelve a mandar en el circuito

    La tierra batida vuelve a mandar en el circuito

    Como todos los años, arranca el mes de abril y la pista rápida hace un alto en el camino para que la arcilla se adueñe del mejor tenis del mundo. Las sacadores dan un paso al lado en favor de los “pasabolas”, quiénes ganarán importancia en una primavera que apunta a ser trepidante.

    Montecarlo, Barcelona, Madrid, Roma y Roland Garros empiezan sus preparativos para un 2026 en el que dictarán sentencia en lo que se refiere a la cúspide del tenis mundial. Muchos frentes abiertos que se decidirán en el transcurso de los próximos meses. Solo queda sentarse y disfrutar.

    El telón lo abrirá Montecarlo, en lo que es, sin duda, uno de los enclaves tenísticos más bonitos del mundo. A 19 metros sobre el nivel del mar, los mejores tratarán de vencer en una de las pruebas más prestigiosas del circuito.

    Carlos Alcaraz defenderá el triunfo de la temporada pasada, cuando derrotó en la final a Musetti por 3-6, 6-1 y 6-0. Como no podía ser de otra forma, el rey del torneo es ni más ni menos que Rafa Nadal con once títulos y un subcampeonato. Tras él y a una distancia abismal del resto, aparecen nombres como
    Ilie Nastase, Bjorn Borg, Thomas Muster y Stéfanos Tsitsipás. 

    La segunda prueba sobre tierra arrancará el 13 de abril en Barcelona. El Conde de Godó volverá a recibir, un año más, a los mejores tenistas del mundo en un torneo que comparte unas condiciones prácticamente idénticas a Roland Garros. Al igual que en Montecarlo, defenderá el título Carlos Alcaraz, quien venció el curso pasado en dos sets a Holger Rune en la final.

    El tenista con más trofeos en la ciudad condal es, otra vez, Rafa Nadal. El balear venció en 12 ocasiones, una cifra que habla de su dimensión. Manuel Orantes con tres triunfos, junto a Carlos Alcaraz y Manolo Santana con otros dos son los españoles más exitosos en la prueba. 

    Novedad en el escenario

    El Mutua Madrid Open, que se celebrará del 22 de abril al 3 de mayo, arrancará con la novedad del Santiago Bernabéu. El feudo madridista albergará una pista de tierra batida con las mismas condiciones que las instalaciones de la Caja Mágica.

    El objetivo es claro, que los tenistas que participan en el torneo puedan entrenar en las mejores condiciones dentro de un escenario imponente. No es la primera vez que el torneo madrileño ha buscado diferenciarse del resto del circuito y con esta iniciativa, difícilmente se pasará inadvertido. 

    En penúltima posición arrancará el torneo de Roma, otra prueba en la que defenderá el título Carlos Alcaraz y en la que Rafa Nadal es el rey. El Foro Itálico, una de las instalaciones más estéticas de todo el circuito, volverá a albergar el mejor tenis en la previa de Roland Garros. 

    Por último y como gran colofón a la gira, llegará Roland Garros. A 25 metros sobre el nivel del mar y con un clima muy cálido, se disputará el segundo Grand Slam de la temporada. La prueba predilecta de la tierra batida medirá a los mejores en una Philippe Chatrier que volverá a protagonizar gestas históricas como la de Alcaraz ante Sinner en el año 2025. 

  • La historia, a los pies de Pogacar

    La historia, a los pies de Pogacar

    El esloveno sigue coleccionando récords a sus 27 años y afronta la París-Roubaix como su próximo gran reto

    Absolutamente ningún escollo puede con él y a sus 27 años da la sensación de haberse pasado el juego. El bueno de Pogacar ha convertido lo anormal en corriente y está dejando que lo extraordinario suceda semana tras semana. Da igual el contexto y la tesitura, si el esloveno figura en la lista de salida, el resto de corredores aspiran al segundo cajón del podio.

    El pequeño príncipe tiene la historia a sus píes y bate récords prácticamente sin quererlo. Dentro del debate de quién es el mejor ciclista de la historia, al esloveno todavía le queda mucho por decir, porque aunque parezca imposible, hay retos que todavía se le resisten. 

    Uno de ellos era la Milán-San Remo. El pasado domingo rompió su maldición de la manera más épica posible, porque sino parece no ser suficiente. Ni la caída a 32 kilómetros de meta ni el sprint de Tom Pidcock pudieron con el esloveno en la enésima hazaña de su reinado. La proeza no queda ahí y el mérito es todavía más grande cuando al cruzar la meta, Pogacar y su equipo fueron conscientes de que había terminado con la bicicleta rota.

    “La horquilla trasera estaba dañada, pero afortunadamente aguantó. Si Tadej hubiera sabido el verdadero estado de la bicicleta, jamás habría descendido con tanta agresividad, atacando incluso durante el descenso e intentando llevar a Tom Pidcock al límite”, comentaba Bostjan Kavcnik, mecánico de UAE. 

    Tal es su grandeza que incluso Eddy Merckx quedó rendido a su victoria en la Milán-San Remo. “Me dejó sin palabras, sinceramente no esperaba que pudiese ganar después de todo lo que pasó. Creo que podría considerarse uno de sus mayores logros”, relataba el “Caníbal” a la Gazzetta dello Sport.

    A lo largo de su carrera, el considerado por muchos como el mejor ciclista de la historia, conquistó un total de 279 victorias, con 11 Grandes Vueltas, 19 Monumentos y 3 mundiales. Pogacar, a sus 27 años, acumula 110 triunfos, 5 Grandes Vueltas, 11 Monumentos y 2 mundiales, datos que reflejan el camino del pequeño príncipe hasta la cúspide de la bicicleta. 

    ¿Qué le falta a Pogacar por ganar? No queda mucho tiempo para la siguiente cita con la historia, de hecho, será el próximo 13 de abril cuando la París-Roubaix celebre su 122ª edición. Ahí el esloveno tratará de estrenarse con el objetivo de convertirse en el cuarto ciclista en la historia capaz de ganar todos los Monumentos del ciclismo, esa lista de clásicas que cuenta con la Milán-San Remo, el Tour de Flandes, la Lieja-Bastoña-Lieja, el Giro de Lombardía y, como no, la París-Roubaix. De esta forma igualaría las hazañas de Eddy Merckx, Roger de Vlaeminck y Rik Van Looy. 

    No es lo único que le falta al bueno de Pogacar. También le queda por ganar la medalla de oro olímpica o el campeonato del mundo de contrarreloj. Por otro lado, la Vuelta a España sigue sin contar con su nombre tras una única participación en 2019 en la que fue tercero. La historia está a sus pies y la pregunta no es si lo conseguirá, sino, más bien, cuándo lo hará. 

  • Los Lakers presentan su candidatura

    Los Lakers presentan su candidatura

    El conjunto angelino sigue acumulando buenas sensaciones ante rivales exigentes tras un inicio de temporada para olvidar

    La revolución en la NBA tiene nombres y apellidos: Los Ángeles Lakers. Un equipo que arrancó con más sombras que luces, con la sensación de que sus tres estrellas no eran compatibles y con una fragilidad defensiva que apuntaba a lo peor, ha sido capaz de dar un golpe sobre la mesa en el momento más decisivo de la temporada.

    Lo que antes era miedo ahora se ha convertido en solidez a lomos de un histórico Luka Doncic que, quizás, llega demasiado tarde para el MVP, pero que ha afilado los colmillos en un momento en el que solo los grandes saben hacerlo. 

    Las bajas lastraron al conjunto angelino durante gran parte de la temporada y por momentos incluso llegaron a coquetear con los puestos de “play-in”, pero una vez todos sanos están protagonizando una narrativa digna del Óscar. Las sombras sobre el funcionamiento del tridente LeBron-Reaves-Doncic eran alargadas y los números hablaban por sí mismos, pero ahora todo ha cambiado.

    A raíz del crecimiento del esloveno y de la vuelta a las canchas del rey, los angelinos son el mejor ataque de la NBA y la décima mejor defensa, algo impensable meses atrás. Los triunfos consecutivos ante rivales contender como son los Knicks, Timberwolves, Nuggets o Rockets les han hecho subir en las quinielas y ya miran a los más grandes de tú a tú. 

    No se puede entender este ascenso sin la figura de Marcus Smart, el pegamento del equipo. Se está volviendo a asemejar al de los Celtics y sin hacer grandes actuaciones en lo que se refiere a la anotación, está siendo desequilibrante desde la parcela defensiva. No duda en tirarse al suelo a por el balón y su intensidad se está contagiando al resto de sus compañeros, incluso a Deandre Ayton. El pívot, criticado por hacer “números vacíos”, ha crecido en defensa y se está haciendo fuerte en la zona partido tras partido. 

    No son los únicos “secundarios” que están practicando su mejor baloncesto de la temporada. Hachimura, con unos aciertos desde el triple sensacionales, está ofreciendo mil garantías en ataque, mientras que LaRavia se ha ganado un hueco a pulso en la rotación gracias a su gran defensa. Kennard ha caído de pie en el conjunto de las estrellas, mientras que Vanderbilt sigue siendo importante en la zona. 

    ¿Hasta dónde llegarán estos Lakers? Nadie lo sabe y en el baloncesto nada se puede prever, pero lo que está claro es que no tendrán un camino sencillo. Si todo sigue su cauce, en primera ronda podrían verse las caras ante Timberwolves, Nuggets o Rockets. La conferencia oeste en los “play-offs” será una carnicería y es que en segunda ronda, sobre el papel, aguardarán Oklahoma City Thunder. Parece difícil imaginarse a estos Lakers superando tantas eliminatorias, pero con Doncic, Reaves y LeBron a su máximo nivel, nada se puede dar por hecho.

  • ¿Está la NBA en buenas manos?

    ¿Está la NBA en buenas manos?

    El paso del tiempo es inevitable y en la élite más absoluta del deporte mundial, todavía más. Nadie en la faz de la tierra puede escaquearse de la erosión creada por los años, ni siquiera los LeBron James, Stephen Curry o Kevin Durant de turno. Aunque pueda parecer imposible y algo muy lejano, el paso de la antorcha en la mejor liga de baloncesto del mundo está más cerca que nunca y sobre esto la NBA es experta.

    La liga, durante su extensa historia, se ha visto obligada a enfrentarse a este reto en numerosas ocasiones y a lomos de grandes figuras ha conseguido seguir hacia delante. ¿Lo hará por enésima vez? Sobre el papel, la respuesta parece clara.

    Internacionalización

    Bien es cierto que el paradigma en la NBA actual difiere mucho de lo visto años atrás. Las figuras americanas comandaban la liga con puño de hierro y los europeos quedaban relegados a un segundo plano en lo que a importancia se refiere. Michael Jordan, Larry Bird, Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar, Tim Duncan, Kobe Bryant, Shaquille O’Neal, LeBron James o Stephen Curry. Para muchos, estos son los mejores jugadores de la historia y todos parten con un aspecto en común, su nacionalidad. 

    En los últimos años, la globalización, tan ansiada por la NBA, ha hecho que el testigo cambie y que las grandes estrellas no sean estadounidenses. Europa, y el resto del mundo en general, entró con fuerza en el panorama baloncestístico, de hecho, solo hay que analizarlo con los datos en la mano . Los últimos siete MVPs son de jugadores no estadounidenses y mirando hacia el futuro, esta tónica apunta a seguir varios años más.

    Jokic, Shai, Doncic, Wembanyama y Antetokounmpo se han instaurado en la cúspide del baloncesto mundial siendo todos europeos a excepción del base de los Oklahoma City Thunder, quien nació en Toronto, Canadá. Se augura difícil pensar que el mejor jugador de la temporada esté fuera de esta lista y quizás, varios de estos, deberían empezar a estar incluidos en conversaciones incómodas. 

    El primero es, como no, Nikola Jokic. El serbio ha normalizado terminar noche tras noche con un triple doble bajo el brazo y ha redefinido la figura del pívot moderno. Su visión de juego, su inteligencia táctica y su capacidad para controlar absolutamente todo lo que pasa en la pista le han llevado a dominar la liga sin un físico atlético. Sus líneas estadísticas no son propias de un cinco, pero para él ya es habitual algo que en la antigüedad era anómalo.

    El MVP Shai también está empezando a ganar enteros en varias conversaciones. Su temporada 2024-2025 fue brutal y está a la altura de muy pocos en la historia. Ganó todo lo que se podía ganar sin despeinarse y aupó a OKC hacia su primer anillo.. Otro que está rompiendo récords con una facilidad pasmosa es Doncic. Su traspaso a los Lakers revolucionó la NBA y dentro del gran mercado de Los Ángeles apunta a reescribir la historia de la franquicia.

    En manos de Wembanyama pasa gran parte del futuro del baloncesto. Pocos jugadores generan tanta expectación como el francés, siendo este una combinación espectacular de altura, coordinación, tiro exterior y defensa que parece sacada de un videojuego. Por otro lado está Antetokounmpo con su futuro en el aire. Tras sus dos MVPs en Milwaukee, su marcha parece más cerca que nunca, por lo que la liga aguarda uno de los movimientos más importantes de los próximos años

    ¿Esto significa que Estados Unidos se está quedando sin figuras? Absolutamente no. Anthony Edwards, Jayson Tatum, Cade Cunningham, Jalen Brunson o Tyrese Halliburton son algunos de los nombres que también están llamados a dominar la liga. La transición generacional no es sencilla, pero la NBA la está preparando de la mejor manera. La mezcla perfecta entre talento joven, diversidad internacional y la creación de narrativas promete más emoción que nunca. 

  • Marzo desata la tormenta de las clásicas

    Marzo desata la tormenta de las clásicas

    Como viene siendo habitual a lo largo de los años, en cuanto marzo abre el telón, la espera llega a su fin. Los meses de descanso ya han quedado en el pasado y el mundo de la bicicleta se prepara para una primavera de infarto. El pelotón, tras haber recuperado fuerzas durante el invierno, afronta un mes decisivo plagado de clásicas y monumentos. Desde la locura de Strade Bianche o París-Niza hasta los adoquines camino de Flandes y Roubaix. A todo esto deberán enfrentarse los mejores ciclistas del mundo en el preludio de un año loco.

    El pistoletazo de salida a las grandes citas lo dará la Strade Bianche este sábado. Los 13 tramos de “sterrato” antes de la icónica meta en Siena dictarán sentencia en una prueba donde todos los focos apuntan a Tadej Pogacar. Quizás esto suele pasar inadvertido, ya que, pese a haberse ganado un hueco en el corazón de todos los amantes del ciclismo y ser considerada como una de las grandes citas del curso, es la clásica menos clásica y en 2026 celebrará únicamente su 20ª edición.

    La afición jalea a Pogacar durante la edición del 2025 / Strade Bianche

    Junto a Fabian Cancellara, el esloveno es el ciclista con más triunfos en las carreteras de “sterrato” de la Toscana. Ha convertido las victorias en rutina y no deja de ser una rareza histórica. Eso sí, no correrá solo y enfrente tendrá una gran lista de rivales con los colmillos afilados. Paul Seixas, vigente vencedor de Algarve frente a Juan Ayuso y en la Faun-Ardèche Classic, que viene de romper un récord del propio Pogacar, afronta, a sus 19 años, el reto de vencer al esloveno. Otros nombres a destacar para la prueba italiana son Isaac del Toro, Tom Pidcock, Wout Van Aert o Ben Healy. 

    Un día más tarde, el domingo, arrancará la aclamada París-Niza. Para ver sus inicios hay que remontarse hasta 1933 cuando Albert Lejeune, director de “Le Petit Journal” y “Le Petit Niçois”, decidió crear una prueba para establecer un vínculo entre ambos periódicos. Desde entonces, “la carrera hacia el sol”, se ha convertido en una de las pruebas más famosas de la temporada con la huella de ciclistas como Eddy Merckx, Sean Kelly, Alberto Contador, Tadej Pogacar o Primoz Roglic. 

    Sin Matteo Jorgenson, vencedor de las dos últimas ediciones, la prueba busca un nuevo portador del maillot amarillo. Ocho etapas decidirán qué ciclista reinará en la Costa Azul y son muchos los nombres que optan a ese privilegio. Si hay una figura que sobresale por encima del resto es la de Jonas Vingegaard. Tras él, estarán un renovado Juan Ayuso y un siempre intenso Joao Almeida. 

    Sin llegadas en alto

    “Sin llegadas en alto”, recoge el cartel de la Tirreno-Adriático 2026. Un punto que puede generar optimismo para los velocistas del pelotón, pero nada más lejos de la realidad, la prueba italiana afronta una de las ediciones más emboscadas y exigentes que se recuerdan. El tridente lo portará el ciclista que mejor sepa reinar en el caos, en un recorrido donde se ensalza la táctica sobre la potencia bruta en las rampas infernales. 

    ¿Los principales favoritos? La lista es extensa y hay muchas variantes, pero siempre que participe Primoz Roglic debe tener ese hueco de privilegio. Junto a él, apuntan a lo más alto ciclistas de la talla de Isaac del Toro, Van der Poel, van Aert, Jorgenson, Felix Gall o Filippo Ganna. 

    Las cartas están sobre la mesa, el futuro apunta a ser apasionante y la historia aguarda a ser reescrita por algunos elegidos. El trono está claro quien lo ocupa, pero son muchos los aspirantes a derrocarlo en una primavera tan bonita como esperada. 

  • El acelerón de Alcaraz hacia la historia

    El acelerón de Alcaraz hacia la historia

    No hay quien lo pare, apenas 22 primaveras y su trayectoria ya es digna de los mejores tenistas de la historia. Derechas veloces, dejadas sorprendentes, passings increíbles o voleas inverosímiles. Todo esto y mucho más forma parte del repertorio de Carlos Alcaraz, un tenista que está desafiando a la historia y que apunta a pulverizar todos los récords habidos y por haber. 

    En 2019, cuando dio sus primeros golpes en la élite del tenis mundial, pocos podían prever la magnitud del tenista que se estaba cociendo. La proyección, a la par que la ilusión, era tremenda, pero ni los más expertos vaticinaban un futuro tan exitoso. Su nombre empezó a ganar enteros cuando venció a Sinner en el Challenger de Alicante, siendo el primer tenista del 2003 en lograr un triunfo en un torneo de esta índole. 

    Carlos Alcaraz levanta el trofeo en Australia / AUS Open

    En el año de la pandemia ganó su primer partido ATP con 16 años y 10 meses en Rio de Janeiro, terminando la temporada entre los 250 mejores del mundo. Los récords de precocidad se le empezaban a caer de los bolsillos torneo tras torneo y fue en 2022 cuando llegó definitivamente para quedarse con un espectacular cambio físico.

    Por aquel entonces se coronó como campeón del US Open, proeza que le catapultó hasta el número uno mundial. Tras ello, empezó a coleccionar trofeos en todas las superficies y hasta el momento, son siete los Grand Slams levantados por el murciano. Eso sí, teniendo en cuenta su edad, el estado en el que está y el nivel del resto del circuito, es difícil no aventurarse a decir que puede llegar a una cifra sonrojante al final de su carrera. 

    Como todo en esta vida, su historia no está exenta de baches y momentos duros. Los JJOO de París fueron uno de ellos, tras uno de los mejores partidos de la historia del tenis, el murciano se tuvo que conformar con la plata en favor de Novak Djokovic. Por su cabeza brotó la sensación de que había fallado a todo un país, pero no tardaría en resarcirse.

    Adiós a Ferrero

    Hace justo 70 días, el mundo del tenis recibió una noticia que le dejó helado, Alcaraz había decidido prescindir de los servicios de Juan Carlos Ferrero. “Juanki” había sido mucho más que un entrenador para el murciano, él fue quien declinó ofertas de tenistas de élite mundial para centrarse en un joven de 15 años. Mucho se especuló sobre ello, los motivos de la separación se desconocían y el futuro no parecía certero, pero Carlitos se ha encargado de disipar todas las dudas en este arranque de temporada.

    El gran debe en la corta carrera de Alcaraz estaba en el Open de Australia, pero en este 2026 su rendimiento creció lo suficiente como para reinar en el primer grande de la temporada. Tras ello llegó Doha, donde nadie pudo hacerle sombra y sumó su 26º título ATP cediendo solo un set en todo el campeonato. De esta manera tiene garantizado el número uno hasta la gira de tierra al superar a Sinner con más de 3000 puntos. 

    12-0 y el tenista más joven de la historia en ganar los cuatro grandes. Este es el balance del español hasta el momento en la presente temporada. A su evolución en el juego le ha seguido una clara mejoría en el aspecto mental y la posibilidad de ganar los cuatro Grand Slams de la temporada parece más real que nunca. Bien es cierto que en el tenis nada está escrito y Sinner tiene mucho que decir al respecto, pero los mimbres ahí están. Una cosa es cierta y es que Carlos Alcaraz está destinado a hacer historia. 

  • Un canario brilla en la NBA

    Un canario brilla en la NBA

    Versatilidad, inteligencia y sacrificio.  Así es la nueva cara del baloncesto español.  Así es Santi Aldama, ala-pívot de los Memphis Grizzlies y candidato al mejor sexto hombre de la NBA.

    Aldama no es un ejemplo típico de europeo en la NBA, como lo fueron Doncic, los Gasol o Jokic.  No llegó a la mejor liga del mundo desde el viejo continente, sino que él ya estaba en Estados Unidos.  Jugó para los Loyola Greyhounds de la Universidad Loyola Maryland y dos años le bastaron para dejar su huella.  Después de perderse los primeros 22 partidos de su temporada de novato por una lesión, una vez recuperado promedió 15,2 puntos y 7,6 rebotes por partido, dejando pinceladas del gran jugador en el que se iba a convertir. 

    Su segunda temporada, la 20-21, creció como jugador, subiendo a 21,2 puntos y 10,1 rebotes.  Fue la estrella y lideró a su equipo. Su capacidad para anotar en diferentes situaciones y su actitud llamaron la atención de los scouts de la NBA, quienes lo vieron como una pieza interesante para sus equipos.  

    Llegada a la NBA

    Con el número 30 del Draft llegó el canario a la mejor liga del mundo.  Fue drafteado por Utah Jazz en el 2021 y posteriormente enviado a Memphis dónde firmó un contrato por cuatro temporadas.  En su temporada rookie (2021-2022), participó en 32 partidos, con unos promedios de 4,1 puntos y 2,7 rebotes en 11,3 minutos por encuentro.  La adaptación no fue fácil.  

    Su segundo año fue muy diferente.  Santi era un jugador mucho más hecho y eso lo agradecieron los Grizzlies, que le dieron un rol mucho más importante.  Disputó 77 partidos, 20 como titular, con promedios de 9 puntos, 4,8 rebotes, 1,3 asistencias en 21,8 minutos por encuentro.  La mejora en el tiro exterior y su mayor presencia defensiva fueron claves, convirtiéndolo en un jugador clave para Taylor Jenkins.

    Santi Aldama durante un calentamiento previo a un partido // NBA Spain

    Temporada de consolidación

    La temporada 2023-2024 fue clave para Aldama, ya que dió un pasó hacia delante en su desarrollo. Con un rol más destacado en la rotación, tuvo promedios de 13 puntos, 7,6 rebotes y 3,8 asistencias por partido, con un 47% en tiros de campo. Además, fue titular en la mayoría de los partidos y superó los 30 minutos jugados en varios partidos

    Su evolución, tanto ofensiva, como defensiva ha sido muy notable. Ha mejorado su capacidad para generar su propio tiro, su lanzamiento de tres y su defensa perimetral. Este hecho le ha permitido ganarse la confianza del cuerpo técnico, de Taylor Jenkins y de sus compañeros. Su versatilidad le ha permitido tener un hueco en unos Grizzlies muy competitivos. jugando en diferentes posiciones y adaptándose a todas las necesidades del equipo. 

    El socio perfecto de Ja Morant

    Santi Aldama y el base de Carolina del Sur forman una dupla que tiene a toda Memphis ilusionada.  Los Grizzlies son cuartos en el oeste, estando por delante de franquicias como Lakers, Golden State, Minnesota o Clippers. 

    Tras todos los problemas extradeportivos de Morant, los secundarios tuvieron que erigirse en la temporada pasada para salvar a un equipo sumergido entre las bajas.  Ahí apareció Santi.  Cuando más se necesitaba, dió un paso al frente y se hizo un nombre dentro de la mejor competición de baloncesto del mundo.  Ahora, en la temporada 24-25, el equipo está sano y cuenta con todos sus activos.  Santi está en la conversación para ganar el premio al mejor sexto hombre de la NBA y tiene promedios de 12,7 puntos, 6,7 rebotes y 2,8 asistencias. Su techo es el cielo y el de los Grizzlies el anillo.

    Aldama subiendo el balón durante un partido // NBA Spain

    Memphis está cultivando una cultura de equipo ganador, prácticamente todos sus jugadores son drafteados por ellos y la química que tienen es envidiable.  Cada uno tiene claro cuál es su rol, no hay egos.  Esto se traduce en un récord de 43 victorias y 25 derrotas.  El equipo de Taylor Jenkins es una máquina, que se está empezando a convertir en perfecta. 

    Situación contractual

    Actualmente Aldama tiene garantizados 3,9 millones de dólares para esta temporada y tras los números que está cuajando y las sensaciones que da en pista, está en el momento clave de su carrera.  Este verano acaba contrato y podría ser agente libre restringido.  Memphis tiene la opción de extender su contrato antes de que finalice la campaña, y dada su progresión y estatus en la liga, no sería descabellado que le ofrezcan un buen pellizco de dólares.

    Muchos equipos de la liga han mostrado interés en su perfil y podría recibir ofertas importantes en el mercado. Aún queda tiempo para saber si habrá un cambio de aires o no, pero lo que sí que es cierto es que Santi está a nada de un contratazo.  Totalmente merecido.

    Selección nacional

    Con la selección española, Santi Aldama ha sido convocado con las categorías inferiores y en el Europeo sub 18, el cuál ganó España, fue el MVP del campeonato. Ahora, en la absoluta, es el referente del equipo.  Tras Pau, Marc, Rudy o Navarro, llega el turno de Aldama. En los Juegos Olímpicos de París promedió más de 17 puntos y 9 rebotes, salvando los muebles de una selección mermada por el cambio de generación. 

    Pese a que parezca difícil e imposible repetir lo pasado, las nuevas generaciones del baloncesto en España ilusionan.  Hay grandes jugadores que están esperando su momento para tirar la puerta abajo y también los hay qué la han tirado ya.  Uno de estos es Aldama.  La nueva cara del baloncesto español. 

    Aldama celebrando durante los JJOO de París // @santialdama

    IMAGEN PRINCIPAL DE SANTI ALDAMA CON UN BALÓN EN LA MANO // MEMPHIS GRIZZLIES