La NBA siempre se ha presentado como el baloncesto más competitivo y espectacular del planeta donde los mejores atletas del mundo luchan cada noche por la victoria, pero hoy enfrenta una de sus mayores contradicciones internas: equipos que pierden a propósito para mejorar su posición en el draft y, con ello, aumentar sus probabilidades de conseguir a la próxima gran estrella.
Este fenómeno, conocido como tanking, no es nuevo. Pero la temporada 2025-26 ha sido descrita por el comisionado Adam Silver como “peor que en años recientes”, un problema que amenaza con socavar la integridad competitiva de una liga que antepone el espectáculo y la competencia.
¿Qué es exactamente el tanking?
En términos simples, tanking es la práctica de dejar de competir deliberadamente con el objetivo de perder partidos. En el contexto de la NBA, esto se traduce en sentar a jugadores sanos, intercambiar activos valiosos por opciones de draft o simplemente “jugar para perder” para mejorar las probabilidades en la lotería del draft que otorga las primeras selecciones a los equipos con peor desempeño.
Esto significa que equipos sin opciones realistas de playoffs no tienen incentivos para competir al máximo en las últimas semanas de la temporada, porque un mal récord puede traducirse en una futura estrella que cambie los destinos de la franquicia.

Lo que distingue a este año es la intensidad con la que algunos equipos han adoptado esta filosofía. Minutos reducidos a sus mejores jugadores, decisiones estratégicas para caer en el marcador, intercambios que debilitan la plantilla e incluso sanciones de la propia liga se han convertido en parte de la narrativa.
Un ejemplo reciente es el castigo de 500.000 dólares a los Utah Jazz por retirar a sus mejores jugadores en situaciones donde, según la NBA, se estaba manipulando el resultado para favorecer el draft. La liga también multó a los Indiana Pacers, consolidando un mensaje firme: el comportamiento que prioriza el draft sobre la competencia no será tolerado sin consecuencias.
Los críticos del tanking señalan que esta práctica no solo afecta al rendimiento de los equipos involucrados, sino que también erosiona la confianza del aficionado, que paga entradas, abonos y derechos de transmisión esperando un espectáculo competitivo.
Las soluciones al tanking
Ante esta situación, la NBA está preparando cambios significativos en el sistema de lotería y draft con la intención de reducir los incentivos para perder partidos. Durante reuniones con los 30 equipos y el comité de competición, Silver ha presentado propuestas que podrían entrar en vigor a partir de la temporada 2026-27.
Algunas de las ideas más destacadas son:
- Congelar las probabilidades de la lotería en una fecha temprana del calendario, como la fecha límite de traspasos o incluso antes, para eliminar el incentivo de perder partidos tarde en la temporada.
- Prohibir que un equipo tenga un pick alto en el draft en años consecutivos o justo después de haber logrado buenos resultados la temporada anterior. Esto evitaría que franquicias alternen entre malas temporadas y picks altos continuos.
- Asignar probabilidades de la lotería basadas en el rendimiento de dos años en lugar de un solo año, reduciendo el peso de una temporada mala aislada.
- Incluir a equipos del play-in en la lotería para que la diferencia entre “competir por playoffs” y “tanking total” sea menos pronunciada.
- Eliminar protecciones intermedias de picks para que los equipos no puedan mantener posiciones altas de forma estratégica mediante cláusulas complicadas en traspasos.
Más radicalmente, figuras dentro de la liga han sugerido propuestas drásticas incluso borrar el draft por completo o reemplazarlo por un mecanismo alternativo, aunque estos enfoques se debaten intensamente debido a su impacto profundo sobre la estructura tradicional de la liga.
¿Podrá resolverlo la NBA?
Detrás de todas estas propuestas hay una pregunta incómoda: ¿Cómo equilibrar la ayuda a los peores equipos sin recompensar que pierdan de manera deliberada? Es un reto de diseño competitivo que muchas ligas con sistemas cerrados sufren, y la NBA no es la excepción.
En Europa, el sistema de ascensos y descensos crea incentivos completamente distintos, donde perder tiene consecuencias negativas reales, pero en la NBA un descenso no existe, así que la solución tiene que reinventar el sistema de incentivos sin desmantelar la esencia del draft.
Una liga que compite por mejorar… incluso cuando pierde
El tanking ha demostrado ser uno de los dilemas más persistentes en el baloncesto moderno. La temporada 2025-26 puso en evidencia hasta qué punto perder deliberadamente puede convertirse en una estrategia dominante para equipos desesperados por cambiar su rumbo. Pero la NBA, bajo la dirección de Adam Silver, ha decidido que la integridad competitiva es una prioridad.
Los próximos meses serán clave: los cambios en la lotería y el draft que se discuten hoy podrían redefinir cómo se compite en esta liga en el futuro, equilibrando tradición, espectáculo y justicia deportiva.

