Categoría: Analisis

  • Ganar sin crecimiento ni convicción: La realidad del Real Madrid de Arbeloa

    Ganar sin crecimiento ni convicción: La realidad del Real Madrid de Arbeloa

    El conjunto merengue, pese a clasificarse a la siguiente ronda de la Champions League, sigue sin encontrar un estilo de juego sólido que le pueda llevar a lo más alto

    Tras eliminar al Benfica el pasado miércoles y pasar así a la siguiente ronda de la Champions League, parece que el Real Madrid por fin podría empezar a despejar las dudas que arrastró durante los últimos partidos de Xabi Alonso como entrenador madridista. No obstante, esto difiere claramente de la realidad que acecha a los merengues, ya que ni se sabe realmente a lo que juegan ni mucho menos el cómo practican su fútbol sobre el terreno de juego.

    Decir que no ha cambiado nada desde la entrada de Arbeloa como técnico tampoco es cierto. Al menos… hay brotes verdes. Una plantilla que velaba solo por sus intereses propios parece que al menos, de momento, está comprometida en el aspecto defensivo. Sin embargo, dos de los principales señalados, Mbappé y Bellingham, prácticamente no han tenido protagonismo en los encuentros de mayor exigencia.

    En defensa, el ex entrenador del Castilla ha encontrado en el 4-4-2 un esquema sólido atrás y, sobre todo, un jefe, Asencio. El canterano, con sus más y sus menos, es el líder de la zaga. A través de él pasa la salida de balón de su equipo, con un Tchouaméni pletórico que ayuda en esa faceta constantemente.

    La cosa se comienza a torcer cuando pasamos al centro del campo. Con Camavinga se intenta tener un mediocentro organizador ante el bajo nivel de Ceballos, aunque el francés no termina de convencer. Arda Guler destaca como el jugador posiblemente con más capacidad puramente técnica de la plantilla, pero el ritmo de los partidos le sobrepasa. Y, por último, Valverde es el único que sí que le puede seguir la estela al excelso rendimiento del pivote ruanés.

    El mayor problema es la fase ofensiva. El Real Madrid es un equipo sin ideas, sin revulsivos que puedan cambiar partidos y sin un plan de ataque. Mbappé es, para muchos, el mejor jugador del mundo, pero se nota que no está del todo familiarizado con la posición de delantero centro que en su día ocupó Cristiano Ronaldo. Hasta ahora, no ha conseguido asociarse con sus compañeros, a los que le quita protagonismo con el mal posicionamiento que tuvo, por ejemplo, en el enfrentamiento con Osasuna.

    ¿’Vini-dependencia’?

    El que sí ha tenido una reacción realmente notable ha sido Vinicius. El brasileño pasa por un estado de forma formidable y toda fase de ataque, cuando no está el astro francés a su lado, pasa por sus botas. De hecho, son seis goles en sus últimos cinco partidos, mejorando solamente en este mes de febrero sus cifras goleadoras de casi todo el resto de la temporada.

    No es descabellado pensar que el joven extremo del Real Madrid se rige en este 2026 como uno de los mejores jugadores del mundo, algo que no se pudo decir de él durante sus dos últimas temporadas, donde dejó un nivel bastante deficiente para lo que acostumbra.

    Aunque no todo es bueno, los mejores encuentros de Vinicius se han dado sin el ariete galo en el once inicial, como ante la Real Sociedad o el pasado miércoles contra el Benfica. Es el momento de que Arbeloa note el problema que existe en el ataque merengue.

    ¿Es obligada la presencia de un ‘9’ más puro como Gonzalo? ¿Pueden jugar juntos Mbappé y Vinicius sin estorbarse? ¿Debería jugarse definitivamente con el 4-4-2? Quedan muchas dudas por resolver en el Real Madrid y la mayoría pondrán a prueba de verdad la calidad del técnico madridista como entrenador de primer nivel.

  • El sueño de “l’Orellut”: La revelación de la liga Hypermotion

    El sueño de “l’Orellut”: La revelación de la liga Hypermotion

    El conjunto albinegro encadena ocho partidos sin conocer la derrota con tan solo dos goles encajados en lo que va de año

    La temporada 2025/26 está siendo una de las mejores históricamente para los de Castalia. En febrero están a un punto del liderato tras el empate “in-extremis” que logró la UD Las Palmas arrebatarle el pasado sábado. A esto se suma el octavo partido seguido puntuando y el mantenimiento de su estatus como invicto este 2026. 

    Otro hito destacado, son las ocho victorias consecutivas como local en el ya conocido fortín del SkyFi Castalia. Sin duda unos registros que analizando precedentes de temporadas pasadas invitan a seguir soñando, como el Real Valladolid (2021/22) y el Granada CF (2022/23), ambos con rachas de ocho victorias; el Elche CF, que llegó a encadenar diez en la temporada 2024/25; y Osasuna, que en la campaña 2018/19 sumó diecisiete victorias consecutivas en El Sadar. Los cuatro equipos acabaron ascendiendo a primera división.

    La consistencia defensiva el pilar fundamental

    L’ Orellut ha encontrado en la solidez y el orden defensivo uno de sus pilares. En lo que va de competición los de Pablo Hernández han encajado solamente 26 goles (en 27 partidos), siendo el tercer equipo junto al Burgos que menos goles ha encajado. Desde enero, el Castellón ha anotado quince goles en ocho partidos y solo ha recibido dos, en una serie en la que únicamente Huesca y Las Palmas han sido capaces de batir a Romain Matthys, uno de los porteros más determinantes de la categoría. 

    El gol encajado en gran canaria hizo que los albinegros se quedasen a las puertas de alcanzar la segunda racha sin recibir gol más larga de su historia. La cifra alcanzó los 594 minutos quedando a tan solo dos y cuatro minutos respectivamente del tercer y cuarto mejor registro defensivo del club. Una señal clara que sostiene al equipo como candidato al ascenso.

    Un bloque sólido también lejos de Castalia

    Otra de las razones por las cuales “l’Orellut” está viviendo estos mágicos días es la contundencia lejos del SkiFy Castalia. El Castellón es el tercer mejor visitante de la categoría con 20 de 42 puntos posibles lejos de su estadio, casi la mitad, repartiéndose así en cinco victorias, cinco empates y cuatro derrotas.

    La temporada 2025/26 también empieza a situarse en el plano histórico por regularidad. Tras 27 jornadas disputadas, el Castellón solo ha perdido seis partidos, lo que le convierte en una de las mejores versiones del club en Segunda División. Solo el equipo de la temporada 1970/71, con cuatro derrotas, había caído menos a estas alturas. El actual registro iguala al de las campañas 2008/09 y 1971/72, ambas recordadas por su competitividad y solidez.

    Imagen del CD Castellón temporada 1971/72 // RTVE

    Por esto los llaman los “inmortales”

    Los tiempos que corren en Castalia son de máxima alegría e ilusión, pero no hay que olvidar de dónde viene este equipo. Y es que 10 años atrás el club estaba en la cuarta categoría del fútbol español, con una deuda de más de 400.000 euros tras el descenso administrativo sufrido en la temporada 2010-2011. Tras este descenso y el cambio de propietarios del grupo Castellnou 2005 S.L al empresario Fernando Miralles y al exfutbolista del club Fernando Gómez Colomer, el club deriva sin rumbo y los problemas económicos llevaron a su casi desaparición.

    Las temporadas se sucedían y el Castellón no lograba salir del pozo en el que estaba sumergido, hasta que en la 2017-18 logra el ascenso a segunda división B. Desde entonces los albinegros ya libres de deudas en sus arcas, en lo deportivo, con proyectos claros y sólidos han logrado llegar a donde están hoy, a un punto del liderato y con el sueño de volver a la máxima categoría del fútbol español 35 años después, cada vez más cerca.