Categoría: Noticia

  • La nueva armadura y los elegidos: España afila sus armas en su camino al Mundial 2026

    La nueva armadura y los elegidos: España afila sus armas en su camino al Mundial 2026

    El reloj no se detiene y la Copa del Mundo de Norteamérica 2026 ya asoma en el horizonte. En un día de confirmaciones y sorpresas, la Selección Española no solo ha revelado la que será su segunda piel, sino que Luis de la Fuente ha destapado sus cartas con una convocatoria que rompe los esquemas habituales.

    La cuenta atrás ha comenzado. España ya respira aroma a Mundial y la Real Federación Española de Fútbol ha querido calentar motores presentando la nueva segunda equipación que lucirá el combinado nacional. Atrás quedan los experimentos cromáticos; la Roja apostará por la elegancia clásica: una base íntegramente blanca, engalanada con sofisticados detalles en rojo y dorado. Una armadura que busca evocar la gloria, transmitir jerarquía y que ya tiene a sus soldados perfilados para los inminentes duelos preparatorios.

    Pero más allá de la estética, el verdadero terremoto ha llegado con la lista de convocados de Luis de la Fuente. Fiel a su estilo, el técnico riojano ha dejado su sello con decisiones valientes, premiando el estado de forma por encima de los galones y mandando un mensaje claro: nadie tiene el asiento asegurado en el avión hacia el Mundial.

    Enigma bajo palos

    Si hay una línea que ha acaparado todos los focos y tertulias tras el anuncio, esa ha sido la portería. Rompiendo con la norma no escrita y sagrada de llevar a tres guardametas, el seleccionador ha decidido convocar a cuatro: Unai Simón, David Raya, Álex Remiro y la gran novedad, Joan García.

    Para poner esto en perspectiva, habría que remontarse años atrás, a listas preliminares o convocatorias excepcionales ampliadas por el Covid-19, para ver a cuatro porteros citados en un parón internacional estándar. Lo habitual es repartir esos preciados 23 o 25 huecos reforzando otras líneas del campo. Sin embargo, De la Fuente ha priorizado blindar la portería y probar la convivencia de sus mejores efectivos. La inclusión del flamante Joan García demuestra que la competencia por defender el arco español está más abierta y reñida que nunca. Nadie se puede relajar.

    El premio a Víctor Muñoz

    El tablero ofensivo también trae movimientos que agitan el panorama y que ilusionan a la afición. La noticia más sonada es la irrupción y el debut absoluto de Víctor Muñoz. El canterano madridista ha derribado la puerta de la Selección a base de constancia y buenas actuaciones. De la Fuente quiere verle de cerca, medir su capacidad en la máxima exigencia internacional y comprobar si está listo para el ritmo de la élite absoluta.

    A su estreno se suma la más que merecida llamada de Ander Barrenetxea. En un fútbol cada vez más táctico y encorsetado, el extremo de la Real Sociedad aporta exactamente lo que pide el manual del fútbol moderno: desborde puro, verticalidad, uno contra uno y ese descaro necesario para romper defensas cerradas. Una variante ofensiva que España necesitaba recuperar.

    Experiencia al mando

    En la sala de máquinas, la pizarra del seleccionador recupera a un viejo conocido. Se confirma la vuelta de Carlos Soler, quien regresa a la dinámica de la Selección para inyectar su visión periférica, experiencia táctica y control en el centro del campo. Su madurez será clave para gestionar los tiempos de los próximos encuentros.

    Por el contrario, la cruz de la moneda la ha dictado, una vez más, el despiadado calendario del fútbol europeo. Las exigencias físicas han pasado factura, dejando por el camino las ausencias obligadas de Eric García y Marc Pubill. Ambos defensores se caen de la lista estrictamente por su condición física. El cuerpo técnico ha preferido no arriesgar y darles el margen necesario para su recuperación, priorizando la salud de los futbolistas a largo plazo.

    El caso Pitarch

    En medio del análisis táctico y la expectación por los elegidos, Luis de la Fuente aprovechó los micrófonos para despejar uno de los culebrones más candentes de las últimas semanas: el futuro internacional de Thiago Pitarch. Disputado intensamente en los despachos, el seleccionador ha confirmado oficialmente que la joven perla quiere a España y ha elegido defender nuestros colores.

    «Es un chico comprometido con la Selección Española y eso nos da mucha tranquilidad», dejó entrever el técnico. Aunque por el momento continuará su progresión liderando a las categorías inferiores. Aunque en este parón liderará a la Sub-19 en su camino hacia el Europeo, De la Fuente dejó muy claro que lo considera una pieza firme para futuras convocatorias de la Absoluta.

  • El rey está de vuelta

    El rey está de vuelta

    El fin de semana pasado se pondría en juego el cinturón CMB del peso welter,  donde Ryan García (20-2) pudo demostrar de nuevo de lo que es capaz frente a Mario Barrios (29-3-2). El púgil llevaba sin subir al ring desde su última derrota en 2025, a la que hay que sumarle su anterior pelea declarada como nula contra Devin Haney sumado múltiples polémicas sociales y la sanción por dar positivo en esteroides. Pero esta situación no iba a frenar a “KingRY” de volver al ring a por todo.

    La pelea fue el evento estelar de la noche en la ciudad de las Vegas, Nevada. García tenía claro el plan de combate, salir decidido para poder plantar su postura y hacer ver a Barrios anulado sin que pudiera saber como responder. Pudiendo así establecer su juego mental e ir ganando la pelea round a round.

    Y así se cumplió, Ryan salía con todo desde el primer asalto y de esta manera tumba a Barrios con una combinación que le engaña y lo manda a lona gracias a una volea de izquierda que no noquea, pero hace que “El azteca” note la fuerza y se de cuenta de que puede acabar dormido en cualquier momento. Desde entonces Barrios reorganiza sus ideas y coge una actitud más reservada. 

    Ryan García golpeando con el volado de izquierda a Mario Barrios en el campeonato CMB peso welter

    Los primeros rounds siguen pasando y vemos como se cumple el cometido de Ryan, dominando su espacio, utilizando en gran cantidad el atrasado de derecha en vez de su famoso gancho de izquierda, marcando la distancia con el jab y moviéndose de manera efectiva. Contra un Barrios que se sigue mostrando mas defensivo e inhibido por la velocidad de García, haciéndolo ver intimidado de manera que no podía soltar todos los golpes necesarios para ir equilibrando las tarjetas de puntuación.

    Es entonces cuando llegamos a otro punto de inflexión de la pelea, la segunda caída a la lona del “Azteca” aunque esta vez a causa de un empujón del “KingRY” que fue inmediatamente penalizado por el árbitro. A partir de este momento podemos observar un cambio en la estrategia del Barrios, se pone en pie confiado y empieza a atacar otras zonas del cuerpo de García haciendo que le dé resultados y consiguiendo que el rey, con el cansancio de los primeros rounds y teniendo que dosificar el resto del combate se vea en una situación de alerta y retrocede un poco en su táctica, mostrándose ahora más cerrado y contrarrestando con combinaciones para seguir en el combate.

    Últimos asaltos

    Barrios lo deja todo subiendo la intensidad e intentado forzar a García al máximo, sabiendo que no le quedan muchas opciones ya que las tarjetas de puntuación favorecen a Ryan. El cual ante la intensidad final se muestra cautivo, aguantando la fatiga y con el mismo juego, soltar combinaciones y hacer bonito el final de la pelea. 

    Es entonces cuando “El Azteca” vuelve a pisar la lona por otro empujón, pero no hace que salga del centro del ring y lo sigue dando todo hasta el final. Dejando así una gran actuación por parte de los dos retadores al título y donde los jueces declaran una superioridad por parte de Ryan García (119-108, 120-107, 118-109), el cual consigue la victoria y se proclama campeón del peso Welter CMB.

  • La rebelión del norte: El Bodø/Glimt y la conquista de Europa a golpe de fe

    La rebelión del norte: El Bodø/Glimt y la conquista de Europa a golpe de fe

    El silencio de un estadio de ochenta mil personas es un sonido abrumador. Cuando el Giuseppe Meazza empezó a vaciarse, lo único que resonaba en la noche de Milán eran los gritos de un puñado de futbolistas vestidos de amarillo.

    Acababan de eliminar al Inter, el vigente subcampeón de Europa, en su propia casa. No hubo un golpe de suerte, ni un autobús aparcado en el área esperando los penaltis. Hubo fútbol. El FK Bodø/Glimt acababa de certificar su pase a los octavos de final de la Champions League y, con él, la bofetada más sonora a la lógica económica de este deporte moderno, malacostumbrado a la rutina.

    Para comprender la anomalía que supone este equipo noruego hay que mirar primero la clasificación de hace tan solo un par de meses. A falta de tres  jornadas para cerrar la nueva y exigente fase de liga de la Champions, los ordenadores y las empresas de macrodatos dictaron sentencia: el Bodø/Glimt tenía un 99,7 % de probabilidades de quedar eliminado. No habían ganado un solo partido. La lógica indicaba que su aventura europea debía terminar ahí, congelada antes de Navidad, como tantas otras veces les ocurre a los clubes pequeños que se asoman al escaparate de los grandes.

    Pero este grupo de jugadores, en lugar de encogerse, decidieron que si iban a caer, lo harían bailando. Después de un asombroso, y muy meritorio, punto en Signal Iduna Park recibieron al Manchester City de Pep Guardiola en el frío polar de su casa, el modesto estadio Aspmyra. Lejos de achicarse ante la maquinaria inglesa, pasaron por encima de ellos con un 3-1 rotundo, desdibujando a estrellas mundiales que parecían no entender qué estaba pasando.

    Poco después, hicieron las maletas, viajaron a Madrid y tomaron el Civitas Metropolitano. Le ganaron 1-2 al Atlético del Cholo Simeone, remontando un partido en un escenario diseñado para triturar esperanzas ajenas. Superar esas dos pruebas parecía el techo de su capacidad, el esfuerzo final antes de quedarse sin oxígeno. Y sin embargo, la campanada definitiva llegó en Italia, borrando del mapa a un Inter, reciente subcampeón europeo, construido para luchar entre los grandes del continente.

    La raíz de esta rebeldía frente a los gigantes no nace de un día para otro. Se forjó hace décadas, alimentada por el resentimiento y el orgullo herido. Bodø es una ciudad que apenas supera los cincuenta mil habitantes, situada al norte del Círculo Polar Ártico. Durante gran parte del siglo XX, la Federación Noruega, acomodada en los despachos de Oslo, prohibió por decreto que los equipos de esa región jugaran en la Primera División.

    La excusa en el papel hablaba de distancias kilométricas y campos impracticables por la nieve. La realidad: las élites del sur consideraban a los norteños como pescadores y mineros sin la sofisticación necesaria para competir en la élite. El Bodø/Glimt se construyó a la contra. Se convirtió en la bandera de una zona marginada que necesitaba gritar que existía. Cuando en los años setenta por fin tiraron abajo el veto burocrático y les dejaron jugar, respondieron ganando la Copa nacional.

    Hoy, ese mismo club desafía al continente con un presupuesto que apenas cubriría el salario de un jugador de banquillo de sus rivales. Y lo hace utilizando un arma inusual: la vulnerabilidad. El arquitecto del proyecto, el técnico Kjetil Knutsen, supo ver que el mayor freno de sus futbolistas no era técnico, sino el miedo al fracaso.

    En lugar de pedir a la directiva fichajes imposibles, Knutsen integró en su cuerpo técnico a Bjørn Mannsverk, un antiguo piloto de aviones de combate del ejército noruego. Su trabajo no consiste en explicar cómo defender un saque de esquina. Mannsverk instauró sesiones de meditación grupales. Obligó a los jugadores a sentarse en círculo y verbalizar sus inseguridades. Les enseñó a procesar la ansiedad extrema del deporte profesional de la misma manera que un piloto gestiona el pánico a miles de metros de altura. El resultado es un equipo anestesiado contra el miedo. Juegan un 4-3-3 de presión alta y ataques a tumba abierta, sin importar si enfrente hay un escudo histórico o una grada hostil. Salen a jugar con la valentía de quien no tiene nada que perder.

    Esa identidad se refleja de forma hipnótica en su afición. En los días de partido, las gradas del Aspmyra, de apenas 8.000 espectadores y césped artificial, se llenan de gente abrigada soportando temperaturas gélidas, pero el ambiente está lejos de ser solemne. El símbolo de los seguidores más ruidosos es un cepillo de dientes amarillo de tamaño gigante. Nadie sabe muy bien cómo aquella broma espontánea de los años setenta sobrevivió al paso del tiempo, pero hoy es el emblema perfecto de un club que se niega a tomarse el fútbol con la gravedad de un funeral.

    El Bodø/Glimt no ha llegado hasta aquí por intervención divina, sino por la ejecución perfecta de un plan. Han demostrado que el talento colectivo, una identidad innegociable y una cabeza limpia pueden resquebrajar los cimientos de un fútbol dominado por el negocio. Mientras Europa entera sigue intentando procesar cómo el subcampeón del torneo cayó ante un equipo del Ártico, en Bodø simplemente sonríen, agitan sus cepillos de dientes de plástico y se preparan para la siguiente tormenta.

  • Las conclusiones e incógnitas de una convulsa pretemporada

    Las conclusiones e incógnitas de una convulsa pretemporada

    La intriga se apodera de Bahrein. Las pruebas de pretemporada mostraron las bases iniciales de unos monoplazas aún por descubrir. No fue lo único destacable de los test, pues varios incidentes (que se podrían catalogar como anécdotas) azotaron el circuito.

    Uno de ellos fue un apagón que dejó sin luz el circuito durante casi una hora, afectando no solo la visibilidad sino también los sistemas informáticos y de telemetría de varias escuderías. Además, la segunda jornada estuvo marcada por la lluvia en pleno desierto, lo que al menos ayudó a disipar las fuertes rachas de viento del primer día. Finalmente, en la última sesión, uno de los cristales de la cabina en la línea de meta, donde se encuentra el encargado del semáforo, estalló de manera repentina.

    McLaren, gran favorito

    Aunque ni Lando Norris ni Oscar Piastri marcaron tiempos destacados en ritmo de clasificación, sus simulaciones de carrera fueron las más consistentes de la parrilla, con diferencia. Pese a que es imposible saber la diferencia en los mapas de motor respecto a sus contrincantes, el paddock (y los expertos) coinciden: McLaren será el favorito para el Gran Premio de Australia.

    Ahora bien, más difícil parece predecir cuál es su distancia real respecto a sus principales perseguidores. Pese a no mostrar su potencial en “sábados”, el MCL39 demuestra ser sólido en todo tipo de situaciones, y casi con toda seguridad, pugnarán por una encarnizada lucha por la pole.

    Aunque algunas tandas, como las de Piastri, se vieron afectadas por el grip, el rendimiento global del McLaren impresiona a la cabeza, lo que lo posiciona como principal contendiente a un Campeonato de Constructores que quieren revalidar. 

    Norris, sonriente tras los test. McLaren.

    Mercedes, Ferrari y Red Bull, incógnitas a la caza

    Positivismo, pero sin conclusiones esclarecedoras. Ninguno de los cuatro “cocos” han mostrado todas sus cartas, y pese a que las simulaciones de carrera colocan a los papayas como grandes favoritos, Mercedes, Ferrari y Red Bull aún tienen mucho que decir.

    La escudería inglesa destaca por su consistencia en estos test, siendo el equipo que más ha rodado: 458 vueltas. Tiempos fáciles, tandas sólidas y sin problemas aparentes. Pruebas superadas con éxito, y sensaciones muy parecidas a Ferrari, que además de un monoplaza de garantías para no descolgarse de la pelea, cuenta con una pareja de pilotos capaz de exprimir el SF-25 al máximo. 

    Más dudas hay en Red Bull después de una discreta pretemporada: pocas vueltas y tiempos que no destacan como en años anteriores. Aún así, el rendimiento del RB21 sigue siendo competitivo, especialmente con Max Verstappen al volante. La falta de simulación de carrera y los problemas con la estabilidad del coche sugieren que Red Bull que es el final, al menos, de la dominancia total de los últimos comienzos de campaña.

    Max Verstappen buscará su cuarto título mundial consecutivo. Red Bulll.

    La zona media, al rojo vivo

    Una lucha estéril, pero con espectáculo asegurado. La zona media de la parrilla promete una pugna cambiante sin dominadores claros.

    Williams, la gran sorpresa en esta pretemporada. Tanto es así que en el paddock sugieren que podría liderar la zona media y acercarse a los equipos más fuertes, al menos, en ritmo a una vuelta, puesto que Carlos Sainz marcó el jueves un tiempo de 1:29.348 (el más rápido de los tres días) que invita al optimismo. 

    De hecho, Andrea Stella, director de McLaren, mencionó que podría ser momento de replantear el tradicional top 4 y considerar un top 5 o 6, dando espacio a Williams en ese grupo. Poco convincente si nos atenemos a las simulaciones de carrera, que les colocan en su lucha más probable a medio-largo plazo: los puntos. 

    Carlos Sainz se sube por primera vez al Williams, marcando el mejor
    tiempo de la pretemporada. Williams.

    Muchas dudas más allá de Williams, pues Aston Martin demostró muchos altibajos (más bajos que altos). Sin tiempos destacados y sin intención de completar tandas largas o simulaciones de carrera por, justifican, “condiciones irreales” en Bahrein. 

    Pese a todo, la baja competitividad de los tiempos y los problemas menores evidencian que el equipo está más centrado en 2026 que en mejorar su rendimiento inmediato. Las 306 vueltas, cercanas a las de Red Bull, reflejan una pretemporada en la que Aston Martin sigue lejos de los equipos punteros, confirmando que la prioridad no es este 2025, sino el futuro y el cambio de normativa.

    Alpine parece otro equipo llamado a encabezar la zona media. Tiempos notables y tandas sólidas dentro de su realidad, sobre todo, por parte de Pierre Gasly.

    El fondo, a priori, de la parrilla lo completan: Haas, con sus clásica incógnita desde hace varias pretemporadas, Racing Bulls, con inestabilidad aparente, y Sauber, casi desaparecidos en la tabla de tiempos.

    Comparativa, en números:

    A la izquierda, la simulación de carrera de Lando Norris. A la derecha, la de Charles Leclerc. Joan Arjones.

  • Descensos prematuros y finales anticipadas en la Hypermotion

    Descensos prematuros y finales anticipadas en la Hypermotion

    Históricamente, la segunda división española siempre se ha caracterizado por ser una competición frenética, llena de emoción hasta las últimas jornadas pero sobre todo imprevisible. Se perfila como una de las más reñidas en la lucha por la permanencia y evitar el descenso a la Primera RFEF. Recordamos temporadas maravillosas, sin ir más lejos la pasada campaña siete equipos competían hasta la última jornada para lograr el objetivo, donde una dramática derrota del Amorebieta y una victoria del Mirandés condenaron al equipo vasco hacia la categoría de bronce.

    La presente campaña va camino de ser distinta, en la zona baja de la tabla hay ya cuatro claros candidatos al descenso: Cartagena, Tenerife, Racing de Ferrol y Eldense, que es el que mejor está posicionado de los cuatro para seguir en la pelea.

    Cartagena y Tenerife “casi” descendidos

    La realidad es que a día 20 de abril de 2025 los de Guille Fernández están a 18 puntos de la salvación que marca el Burgos con 33 puntos, una distancia que parece casi insalvable a pesar de que quedan aún 45 puntos por disputarse. Más de lo mismo con el CD Tenerife que con la llegada de Álvaro Cervera ha mejorado en lo que al juego respecta pero los resultados siguen sin llegar. 

    A ambos conjuntos se les vienen encima unas jornadas muy complicadas, en el próximo compromiso el Cartagena visita el Martínez Valero y las sensaciones que transmite el equipo no son nada buenas, a diferencia del conjunto ilicitano que tras un empate en Almería que supo a poco, buscará hacerse con la victoria de nuevo en casa.

    Por otra parte, el Tenerife viajará a la Rosaleda para intentar poner la primera piedra en el camino hacia el objetivo, en frente tendrá todo un Málaga que tras la victoria en el Cartagonova por la mínima, rompió una racha de seis partidos sin conocer la victoria, además de ser la primera en el año 2025.

    Imagen del Tenerife-Cartagena Jornada 8// CD Tenerife

    Eldense y Racing de Ferrol se aferran a la permanencia

    El 19º y 20º clasificados actualmente tampoco están en sus mejores días, los de Ferrol vienen de dos derrotas consecutivas ante Castellón y Mirandés, mostrando grandes carencias defensivas y sin mucho acierto de cara a portería. Aunque tienen un partido menos que les acercaría un poco más a engancharse, el equipo necesita cambiar muchas cosas de cara al próximo compromiso este sábado donde recibe al Córdoba, que lleva cinco partidos sin perder fuera de casa, un rival correoso que sin duda pondrá las cosas difíciles a los de Cristóbal Parralo.

    El CD Eldense sin duda es el que mejor posicionado está para seguir peleando por seguir en la categoría de plata española, la llegada de Jose Luis Oltra al banquillo y las incorporaciones en el mercado de invierno como Javi Llabrés, Diego Collado o Fede Vico, han sido los principales motivos de una mejoría notoria en el conjunto de Elda que hace no perder la esperanza a los aficionados eldenses. Con sus 28 puntos está a tan solo a cinco de la salvación y viaja a Albacete con la intención de asaltar el Carlos Belmonte en busca de los tres puntos.

    Imagen de promoción de camisetas // CD Eldense

    Está claro que aún quedan muchas jornadas por jugarse y que en el fútbol puede pasar de todo, pero la realidad es que muchas cosas tienen que cambiar en los conjuntos del fondo de la tabla para que podamos ver de nuevo esa batalla encarnizada por la permanencia de años atrás, veremos que pasa de aquí al final del campeonato.