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  • El infierno del descenso: la lucha más cruel y dramática de LaLiga

    El infierno del descenso: la lucha más cruel y dramática de LaLiga

    A falta de tan solo cuatro jornadas para que el telón de LaLiga EA Sports 2025-26 se cierre definitivamente, la parte baja de la tabla huele a pólvora y desesperación. Mientras los focos mediáticos apuntan a la lucha por el título y los codiciados puestos europeos, la verdadera batalla, la más cruel, visceral y agónica, se está librando en el barro del descenso.

    Hasta nueve equipos están envueltos en una espiral de pánico, tensión y calculadoras humeantes. En este tramo del campeonato, el buen juego pasa a un segundo plano; ahora solo importa la supervivencia. Es el territorio del todo o nada. Es el infierno de la permanencia.

    El pozo y la falta de oxígeno

    En el sótano absoluto de la clasificación, la resignación empieza a ganarle la partida a la esperanza. El Real Oviedo, hundido en la última plaza con apenas 28 puntos, parece haber asumido su trágico destino. Su reciente y doloroso duelo ante el Betis fue otra muestra de un equipo al que, pese a dejarlo todo en el césped, se le ha acabado el oxígeno y la frescura para competir en la máxima categoría.

    Justo por encima, el Levante UD (19º con 33 puntos) se sigue aferrando a la épica y a las matemáticas, aunque la realidad sea asfixiante. Su visita a La Cerámica frente al Villarreal reflejó la desesperación de un conjunto granota que corre detrás del balón con más corazón que cabeza. Necesitan un milagro absoluto y una carambola de resultados a terceros para recortar la enorme brecha que los separa de la salvación. A estas alturas, juegan por el escudo y por el orgullo de su afición.

    La trampa de la zona roja

    El pánico ha cobrado un nuevo inquilino esta semana: el Deportivo Alavés. Tras su dolorosísima derrota en Mendizorrotza por 2-4 ante el Athletic Club en un derbi que lo tenía todo en juego, el conjunto babazorro vuelve a caer a la temida zona roja. Con 36 puntos, el equipo vitoriano es quien marca ahora la dura frontera del descenso (18º). Esta caída libre convierte su próximo duelo en el Martínez Valero ante el Elche en una auténtica final a vida o muerte; quien pierda, quedará herido de extrema gravedad.

    Y justo asomándose al precipicio, caminando sobre el alambre sin red de seguridad, respira el Sevilla FC. Los hispalenses marcan la ansiada salvación con 37 puntos en la 17ª posición, un lugar impropio para su historia reciente. El nerviosismo es palpable en las gradas de Nervión, que ven cómo el fantasma de la Segunda División acecha su estadio.

    La tensión institucional y deportiva llegó a su punto de ebullición este fin de semana con la inmensa polémica arbitral protagonizada por Martínez Munuera. El incomprensible gol anulado a Lucien Agoumé no solo restó puntos vitales, sino que ha incendiado por completo al sevillismo, sintiendo que una decisión de VAR podría costarles la categoría a final de temporada.

    El triple empate del miedo

    En el fútbol de élite, quien perdona, lo acaba pagando con sangre. El Elche CF firmó su propia sentencia de angustia al desperdiciar una oportunidad de oro para asegurar la permanencia. Tras empeñarse en caer derrotado en su visita a Balaídos frente a un Celta de Vigo que no se jugaba tanto, los ilicitanos se quedan estancados con 38 puntos. Han visto cómo su cómodo colchón se ha evaporado, dejándolos a merced de sus perseguidores.

    Quien sí supo dar un golpe maestro de autoridad, de esos que cambian dinámicas, fue el RCD Mallorca. Los bermellones asaltaron Montilivi, dando un mazazo terrible, táctico y psicológico al Girona FC en su propia casa. La agónica victoria balear por 0-1, cortesía de un gol psicológico de Samú Costa justo antes del descanso, hunde las esperanzas catalanas.

    El Girona, que hace no tanto soñaba con cotas más altas, ve cómo su proyecto deportivo se tambalea. Este resultado vital catapulta al Mallorca y deja a ambos conjuntos, junto al Elche, empatados a 38 puntos. Están a solo dos puntos del infierno; un tropiezo más y las alarmas sonarán a todo volumen.

    Gigantes sudando frío

    En esta liga tan inverosímil, la historia y el presupuesto no te salvan de la quema. Dos gigantes históricos del fútbol español, el Valencia CF y el RCD Espanyol, siguen sin poder respirar tranquilos. Atascados en el puesto 12 y 13, respectivamente, suman apenas 39 puntos, un escaso margen de tres unidades sobre la zona roja.

    El conjunto perico vio cómo la contundente victoria del Real Madrid en su enfrentamiento directo les hundía un poco más en la incertidumbre, destapando carencias defensivas en el peor momento posible. Por su parte, el Valencia tuvo que sufrir lo indecible en Mestalla, dejándose la piel en un exigente y rocoso encuentro ante el Atlético de Madrid. Las aficiones de ambos clubes tragan saliva, conscientes de que un par de malas tardes pueden arrastrar a sus instituciones a una catástrofe sin precedentes.

    Con apenas 12 puntos en juego en el calendario, la clasificación dictamina que nadie puede dormir. Las piernas pesan, las cabezas no piensan con claridad y cada balón dividido vale millones de euros. Cada gol a favor es un pulso a la vida y cada error es un billete sellado hacia el abismo de Segunda. Bienvenidos a la locura táctica, emocional y desmedida de la permanencia. Que gane el que mejor controle sus nervios.

  • El Leicester City: del milagro al colapso

    El Leicester City: del milagro al colapso

    En el fútbol moderno hay historias que se convierten en mito. Y luego están las que, con el paso del tiempo, se transforman en advertencias. El caso del Leicester City pertenece a ambas categorías. Lo que en 2016 fue el mayor milagro de la historia reciente del deporte, ganar la Premier League contra todo pronóstico se ha convertido, apenas una década después, en un ejemplo de caída estructural.

    El club inglés ha descendido a la tercera división, completando un viaje tan vertiginoso como simbólico: del cielo al abismo.

    El último descenso no es un accidente aislado, sino el resultado de un proceso que llevaba años gestándose. En solo dos temporadas, el Leicester pasó de competir en la élite a perder su lugar incluso en el Championship.

    La dinámica deportiva fue preocupante desde el inicio: irregularidad constante, falta de solidez defensiva y una incapacidad evidente para sostener resultados. A esto se sumó una sanción de puntos por incumplir las normas financieras, que terminó siendo decisiva en una categoría donde la igualdad es máxima. El equipo llegó al tramo final sin margen de error y, como durante toda la temporada, no estuvo a la altura.

    Salarios elevados

    Sin embargo, explicar el colapso únicamente desde el rendimiento en el campo sería simplificar demasiado el problema. El verdadero deterioro comenzó en los despachos. Durante años, el Leicester mantuvo una estructura económica diseñada para competir en la parte alta de la Premier, incluso cuando su rendimiento ya no lo justificaba.

    Los salarios elevados, los fichajes con bajo retorno y las pérdidas acumuladas fueron debilitando progresivamente al club. Cuando llegó el primer descenso, lejos de reajustar el modelo, la entidad quedó atrapada en una estructura insostenible. El resultado fue un equipo caro, poco competitivo y sin capacidad de adaptación a una nueva realidad.

    A nivel deportivo, la falta de dirección agravó todavía más la situación. El Leicester dejó de ser reconocible. Los cambios constantes en el banquillo impidieron consolidar un proyecto, mientras que la planificación deportiva careció de coherencia. Jugadores importantes salieron sin que llegaran reemplazos de garantías, y el equipo fue perdiendo identidad con cada temporada. Muy lejos quedaba ya el modelo que llevó al título bajo Claudio Ranieri, basado en la eficiencia, el orden táctico y una gestión inteligente de recursos.

    El impacto económico del doble descenso es otro de los factores clave para entender la gravedad del momento. La diferencia de ingresos entre la Premier League y la League One es abismal, y en apenas dos años el club ha visto cómo su capacidad financiera se reducía drásticamente. Este desplome obliga ahora a una reconstrucción profunda, no solo de la plantilla, sino de toda la estructura del club. Ya no se trata únicamente de volver a competir, sino de redefinir un modelo que ha demostrado ser insostenible.

    Machada del 2016

    Lo más llamativo del caso del Leicester es que su caída no responde a una única causa, sino a la acumulación de errores. La pérdida de identidad, la mala gestión económica y la inestabilidad deportiva formaron un cóctel que terminó explotando. El milagro de 2016 no era irrepetible, pero sí exigía coherencia para sostenerse en el tiempo. Cuando el club dejó de respetar las claves que le llevaron al éxito, comenzó un declive que ha terminado en este desenlace.

    Hoy, el Leicester City ya no es solo el equipo que rompió todos los pronósticos. Es también un recordatorio de la fragilidad del éxito en el fútbol moderno. Porque alcanzar la cima puede ser cuestión de una temporada extraordinaria, pero mantenerse en ella exige algo mucho más complejo: estabilidad, visión y disciplina. Y en ausencia de todo eso, incluso los milagros acaban desmoronándose.

  • El descenso del Tottenham, directivo e institucional

    El descenso del Tottenham, directivo e institucional

    El conjunto inglés pasa por uno de sus peores momentos en toda la historia y puede caer a segunda división

    Se veía venir, pero la caída meteórica del Tottenham es uno de los sucesos que más llama la atención en el panorama del fútbol internacional. El club inglés está ahora mismo en puestos de descenso a segunda división y no parece que su situación vaya a cambiar en el corto plazo.

    Con una estela de entrenadores a su espalda y en los que la dirección deportiva no ha confiado durante todo el curso, la racha actual es compleja de remontar. Ahora mismo el encargado de hacer frente a la cruda realidad del conjunto londinense es De Zerbi, pero el calendario que tiene por delante y el hecho de llevar más de 14 partidos sin ganar no ayudan.

    El Tottenham, además, durante esta campaña ha tenido que participar en una Champions muy exigente, lo que ha catapultado aún más su descenso a las posiciones marcadas en rojo por primera vez en 49 años. La salida de figuras históricas como Son o Harry Kane no han hecho más que acentuar el problema y quizás era los que estaban manteniendo a flote este proyecto durante esta época reciente.

    La inestabilidad en el banquillo ha hecho que los londinenses tengan tres entrenadores esta temporada. El curso empezó con Thomas Frank dirigiendo al equipo. El técnico acabó siendo destituido en febrero tras una consecución desastrosa de resultados. Le sustituyó Igor Tudor, quien solo duró 44 días en el cargo. La esperanza está depositada ahora en De Zerbi.

    En ese sentido, este último es la apuesta a la desesperada de Daniel Levy con tal de evitar un descenso que sería fatal. El italiano ha firmado cinco años y la idea es forjar a su al rededor una historia a largo plazo.

    Seis jornadas la restan a la Premier League. En este tramo final, el Tottenham debe enfrentarse a Brighton, Wolves, Aston Villa, Leeds, Chelsea y Everton. Aguantar en la máxima competición inglesa pasa por el Tottenham Hotspur Stadium y, sobre todo, tendrán que ganar como local al cuadro ledesiano, el único que puede actuar como rival directo en la parte más determinante del campeonato regular.

  • Descensos prematuros y finales anticipadas en la Hypermotion

    Descensos prematuros y finales anticipadas en la Hypermotion

    Históricamente, la segunda división española siempre se ha caracterizado por ser una competición frenética, llena de emoción hasta las últimas jornadas pero sobre todo imprevisible. Se perfila como una de las más reñidas en la lucha por la permanencia y evitar el descenso a la Primera RFEF. Recordamos temporadas maravillosas, sin ir más lejos la pasada campaña siete equipos competían hasta la última jornada para lograr el objetivo, donde una dramática derrota del Amorebieta y una victoria del Mirandés condenaron al equipo vasco hacia la categoría de bronce.

    La presente campaña va camino de ser distinta, en la zona baja de la tabla hay ya cuatro claros candidatos al descenso: Cartagena, Tenerife, Racing de Ferrol y Eldense, que es el que mejor está posicionado de los cuatro para seguir en la pelea.

    Cartagena y Tenerife “casi” descendidos

    La realidad es que a día 20 de abril de 2025 los de Guille Fernández están a 18 puntos de la salvación que marca el Burgos con 33 puntos, una distancia que parece casi insalvable a pesar de que quedan aún 45 puntos por disputarse. Más de lo mismo con el CD Tenerife que con la llegada de Álvaro Cervera ha mejorado en lo que al juego respecta pero los resultados siguen sin llegar. 

    A ambos conjuntos se les vienen encima unas jornadas muy complicadas, en el próximo compromiso el Cartagena visita el Martínez Valero y las sensaciones que transmite el equipo no son nada buenas, a diferencia del conjunto ilicitano que tras un empate en Almería que supo a poco, buscará hacerse con la victoria de nuevo en casa.

    Por otra parte, el Tenerife viajará a la Rosaleda para intentar poner la primera piedra en el camino hacia el objetivo, en frente tendrá todo un Málaga que tras la victoria en el Cartagonova por la mínima, rompió una racha de seis partidos sin conocer la victoria, además de ser la primera en el año 2025.

    Imagen del Tenerife-Cartagena Jornada 8// CD Tenerife

    Eldense y Racing de Ferrol se aferran a la permanencia

    El 19º y 20º clasificados actualmente tampoco están en sus mejores días, los de Ferrol vienen de dos derrotas consecutivas ante Castellón y Mirandés, mostrando grandes carencias defensivas y sin mucho acierto de cara a portería. Aunque tienen un partido menos que les acercaría un poco más a engancharse, el equipo necesita cambiar muchas cosas de cara al próximo compromiso este sábado donde recibe al Córdoba, que lleva cinco partidos sin perder fuera de casa, un rival correoso que sin duda pondrá las cosas difíciles a los de Cristóbal Parralo.

    El CD Eldense sin duda es el que mejor posicionado está para seguir peleando por seguir en la categoría de plata española, la llegada de Jose Luis Oltra al banquillo y las incorporaciones en el mercado de invierno como Javi Llabrés, Diego Collado o Fede Vico, han sido los principales motivos de una mejoría notoria en el conjunto de Elda que hace no perder la esperanza a los aficionados eldenses. Con sus 28 puntos está a tan solo a cinco de la salvación y viaja a Albacete con la intención de asaltar el Carlos Belmonte en busca de los tres puntos.

    Imagen de promoción de camisetas // CD Eldense

    Está claro que aún quedan muchas jornadas por jugarse y que en el fútbol puede pasar de todo, pero la realidad es que muchas cosas tienen que cambiar en los conjuntos del fondo de la tabla para que podamos ver de nuevo esa batalla encarnizada por la permanencia de años atrás, veremos que pasa de aquí al final del campeonato.