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  • Estas son las relaciones padre-hijo más influyentes del deporte

    Estas son las relaciones padre-hijo más influyentes del deporte

    En POINT, repasamos las trayectorias más importantes que siguen forjándose en la actualidad para felicitar el Día del Padre

    Las historias que rodean el deporte son interminables y en muchas ocasiones van más allá de los logros o de los títulos individuales. Como todos los años, el 19 de marzo está marcado en el calendario. El Día del Padre trae consigo varias narrativas que han dado la vuelta al mundo y otras que quizá eran algo más desconocidas. Estas son las relaciones padre-hijo que destacan en el panorama profesional.

    Un ejemplo icónico dentro del mundo del motor es el de Michael Schumacher y Mick Schumacher. El primero, leyenda absoluta de la Fórmula 1 y siete veces campeón del mundo, marcó una era irrepetible en el automovilismo. Años después, su hijo Mick recogió ese legado para abrirse camino en la misma élite, cargando no solo con el apellido, sino también con la responsabilidad de escribir su propia historia en la parrilla.

    Otro caso muy representativo en el baloncesto es el de Dell Curry y Stephen Curry. El padre fue un tirador fiable y respetado en la NBA, mientras que su hijo ha llevado sus registros a otro nivel con su capacidad de anotar triples y convirtiéndose en uno de los jugadores más influyentes de su generación.

    En el automovilismo español, el apellido que resuena es el de Sainz. El padre es doble campeón del mundo y su hijo ha sabido construir su propio camino en la Fórmula 1, consolidándose como un piloto competitivo en la élite.

    En el fútbol también destaca el vínculo entre Diego Simeone y Giuliano Simeone. El padre, convertido en uno de los entrenadores más influyentes del panorama europeo, ha marcado una época en los banquillos. Capricho del destino o no, el extremo ahora es entrenado por el técnico argentino en el equipo de sus vidas, el Atlético de Madrid.

    Volviendo a los deportes de motor se encuentran los Verstappen. Jos compitió durante la década de los 90s y Max actualmente es el mejor piloto de la competición, pese a su mal inicio de temporada.

    En los banquillos también se da un relevo generacional. Carlo Ancelotti y Davide Ancelotti han compartido muchísimas experiencias juntos, pero sus caminos se separaron momentáneamente. El padre ahora es el seleccionador absoluto de Brasil y el hijo desde hace pocos días vuelve a ser su asistente.

    Por último, en el baloncesto, el legado familiar une a LeBron James y Bronny James. El primero de ellos es considerado uno de los mejores jugadores de todos los tiempos en la NBA y su hijo, que solamente tiene 21 años, ya sigue sus pasos, aprendiendo de su experiencia y forjando su propia identidad en la élite.

  • Los Lakers presentan su candidatura

    Los Lakers presentan su candidatura

    El conjunto angelino sigue acumulando buenas sensaciones ante rivales exigentes tras un inicio de temporada para olvidar

    La revolución en la NBA tiene nombres y apellidos: Los Ángeles Lakers. Un equipo que arrancó con más sombras que luces, con la sensación de que sus tres estrellas no eran compatibles y con una fragilidad defensiva que apuntaba a lo peor, ha sido capaz de dar un golpe sobre la mesa en el momento más decisivo de la temporada.

    Lo que antes era miedo ahora se ha convertido en solidez a lomos de un histórico Luka Doncic que, quizás, llega demasiado tarde para el MVP, pero que ha afilado los colmillos en un momento en el que solo los grandes saben hacerlo. 

    Las bajas lastraron al conjunto angelino durante gran parte de la temporada y por momentos incluso llegaron a coquetear con los puestos de “play-in”, pero una vez todos sanos están protagonizando una narrativa digna del Óscar. Las sombras sobre el funcionamiento del tridente LeBron-Reaves-Doncic eran alargadas y los números hablaban por sí mismos, pero ahora todo ha cambiado.

    A raíz del crecimiento del esloveno y de la vuelta a las canchas del rey, los angelinos son el mejor ataque de la NBA y la décima mejor defensa, algo impensable meses atrás. Los triunfos consecutivos ante rivales contender como son los Knicks, Timberwolves, Nuggets o Rockets les han hecho subir en las quinielas y ya miran a los más grandes de tú a tú. 

    No se puede entender este ascenso sin la figura de Marcus Smart, el pegamento del equipo. Se está volviendo a asemejar al de los Celtics y sin hacer grandes actuaciones en lo que se refiere a la anotación, está siendo desequilibrante desde la parcela defensiva. No duda en tirarse al suelo a por el balón y su intensidad se está contagiando al resto de sus compañeros, incluso a Deandre Ayton. El pívot, criticado por hacer “números vacíos”, ha crecido en defensa y se está haciendo fuerte en la zona partido tras partido. 

    No son los únicos “secundarios” que están practicando su mejor baloncesto de la temporada. Hachimura, con unos aciertos desde el triple sensacionales, está ofreciendo mil garantías en ataque, mientras que LaRavia se ha ganado un hueco a pulso en la rotación gracias a su gran defensa. Kennard ha caído de pie en el conjunto de las estrellas, mientras que Vanderbilt sigue siendo importante en la zona. 

    ¿Hasta dónde llegarán estos Lakers? Nadie lo sabe y en el baloncesto nada se puede prever, pero lo que está claro es que no tendrán un camino sencillo. Si todo sigue su cauce, en primera ronda podrían verse las caras ante Timberwolves, Nuggets o Rockets. La conferencia oeste en los “play-offs” será una carnicería y es que en segunda ronda, sobre el papel, aguardarán Oklahoma City Thunder. Parece difícil imaginarse a estos Lakers superando tantas eliminatorias, pero con Doncic, Reaves y LeBron a su máximo nivel, nada se puede dar por hecho.

  • ¿Está la NBA en buenas manos?

    ¿Está la NBA en buenas manos?

    El paso del tiempo es inevitable y en la élite más absoluta del deporte mundial, todavía más. Nadie en la faz de la tierra puede escaquearse de la erosión creada por los años, ni siquiera los LeBron James, Stephen Curry o Kevin Durant de turno. Aunque pueda parecer imposible y algo muy lejano, el paso de la antorcha en la mejor liga de baloncesto del mundo está más cerca que nunca y sobre esto la NBA es experta.

    La liga, durante su extensa historia, se ha visto obligada a enfrentarse a este reto en numerosas ocasiones y a lomos de grandes figuras ha conseguido seguir hacia delante. ¿Lo hará por enésima vez? Sobre el papel, la respuesta parece clara.

    Internacionalización

    Bien es cierto que el paradigma en la NBA actual difiere mucho de lo visto años atrás. Las figuras americanas comandaban la liga con puño de hierro y los europeos quedaban relegados a un segundo plano en lo que a importancia se refiere. Michael Jordan, Larry Bird, Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar, Tim Duncan, Kobe Bryant, Shaquille O’Neal, LeBron James o Stephen Curry. Para muchos, estos son los mejores jugadores de la historia y todos parten con un aspecto en común, su nacionalidad. 

    En los últimos años, la globalización, tan ansiada por la NBA, ha hecho que el testigo cambie y que las grandes estrellas no sean estadounidenses. Europa, y el resto del mundo en general, entró con fuerza en el panorama baloncestístico, de hecho, solo hay que analizarlo con los datos en la mano . Los últimos siete MVPs son de jugadores no estadounidenses y mirando hacia el futuro, esta tónica apunta a seguir varios años más.

    Jokic, Shai, Doncic, Wembanyama y Antetokounmpo se han instaurado en la cúspide del baloncesto mundial siendo todos europeos a excepción del base de los Oklahoma City Thunder, quien nació en Toronto, Canadá. Se augura difícil pensar que el mejor jugador de la temporada esté fuera de esta lista y quizás, varios de estos, deberían empezar a estar incluidos en conversaciones incómodas. 

    El primero es, como no, Nikola Jokic. El serbio ha normalizado terminar noche tras noche con un triple doble bajo el brazo y ha redefinido la figura del pívot moderno. Su visión de juego, su inteligencia táctica y su capacidad para controlar absolutamente todo lo que pasa en la pista le han llevado a dominar la liga sin un físico atlético. Sus líneas estadísticas no son propias de un cinco, pero para él ya es habitual algo que en la antigüedad era anómalo.

    El MVP Shai también está empezando a ganar enteros en varias conversaciones. Su temporada 2024-2025 fue brutal y está a la altura de muy pocos en la historia. Ganó todo lo que se podía ganar sin despeinarse y aupó a OKC hacia su primer anillo.. Otro que está rompiendo récords con una facilidad pasmosa es Doncic. Su traspaso a los Lakers revolucionó la NBA y dentro del gran mercado de Los Ángeles apunta a reescribir la historia de la franquicia.

    En manos de Wembanyama pasa gran parte del futuro del baloncesto. Pocos jugadores generan tanta expectación como el francés, siendo este una combinación espectacular de altura, coordinación, tiro exterior y defensa que parece sacada de un videojuego. Por otro lado está Antetokounmpo con su futuro en el aire. Tras sus dos MVPs en Milwaukee, su marcha parece más cerca que nunca, por lo que la liga aguarda uno de los movimientos más importantes de los próximos años

    ¿Esto significa que Estados Unidos se está quedando sin figuras? Absolutamente no. Anthony Edwards, Jayson Tatum, Cade Cunningham, Jalen Brunson o Tyrese Halliburton son algunos de los nombres que también están llamados a dominar la liga. La transición generacional no es sencilla, pero la NBA la está preparando de la mejor manera. La mezcla perfecta entre talento joven, diversidad internacional y la creación de narrativas promete más emoción que nunca.