Marzo desata la tormenta de las clásicas

Como viene siendo habitual a lo largo de los años, en cuanto marzo abre el telón, la espera llega a su fin. Los meses de descanso ya han quedado en el pasado y el mundo de la bicicleta se prepara para una primavera de infarto. El pelotón, tras haber recuperado fuerzas durante el invierno, afronta un mes decisivo plagado de clásicas y monumentos. Desde la locura de Strade Bianche o París-Niza hasta los adoquines camino de Flandes y Roubaix. A todo esto deberán enfrentarse los mejores ciclistas del mundo en el preludio de un año loco.

El pistoletazo de salida a las grandes citas lo dará la Strade Bianche este sábado. Los 13 tramos de “sterrato” antes de la icónica meta en Siena dictarán sentencia en una prueba donde todos los focos apuntan a Tadej Pogacar. Quizás esto suele pasar inadvertido, ya que, pese a haberse ganado un hueco en el corazón de todos los amantes del ciclismo y ser considerada como una de las grandes citas del curso, es la clásica menos clásica y en 2026 celebrará únicamente su 20ª edición.

La afición jalea a Pogacar durante la edición del 2025 / Strade Bianche

Junto a Fabian Cancellara, el esloveno es el ciclista con más triunfos en las carreteras de “sterrato” de la Toscana. Ha convertido las victorias en rutina y no deja de ser una rareza histórica. Eso sí, no correrá solo y enfrente tendrá una gran lista de rivales con los colmillos afilados. Paul Seixas, vigente vencedor de Algarve frente a Juan Ayuso y en la Faun-Ardèche Classic, que viene de romper un récord del propio Pogacar, afronta, a sus 19 años, el reto de vencer al esloveno. Otros nombres a destacar para la prueba italiana son Isaac del Toro, Tom Pidcock, Wout Van Aert o Ben Healy. 

Un día más tarde, el domingo, arrancará la aclamada París-Niza. Para ver sus inicios hay que remontarse hasta 1933 cuando Albert Lejeune, director de “Le Petit Journal” y “Le Petit Niçois”, decidió crear una prueba para establecer un vínculo entre ambos periódicos. Desde entonces, “la carrera hacia el sol”, se ha convertido en una de las pruebas más famosas de la temporada con la huella de ciclistas como Eddy Merckx, Sean Kelly, Alberto Contador, Tadej Pogacar o Primoz Roglic. 

Sin Matteo Jorgenson, vencedor de las dos últimas ediciones, la prueba busca un nuevo portador del maillot amarillo. Ocho etapas decidirán qué ciclista reinará en la Costa Azul y son muchos los nombres que optan a ese privilegio. Si hay una figura que sobresale por encima del resto es la de Jonas Vingegaard. Tras él, estarán un renovado Juan Ayuso y un siempre intenso Joao Almeida. 

Sin llegadas en alto

“Sin llegadas en alto”, recoge el cartel de la Tirreno-Adriático 2026. Un punto que puede generar optimismo para los velocistas del pelotón, pero nada más lejos de la realidad, la prueba italiana afronta una de las ediciones más emboscadas y exigentes que se recuerdan. El tridente lo portará el ciclista que mejor sepa reinar en el caos, en un recorrido donde se ensalza la táctica sobre la potencia bruta en las rampas infernales. 

¿Los principales favoritos? La lista es extensa y hay muchas variantes, pero siempre que participe Primoz Roglic debe tener ese hueco de privilegio. Junto a él, apuntan a lo más alto ciclistas de la talla de Isaac del Toro, Van der Poel, van Aert, Jorgenson, Felix Gall o Filippo Ganna. 

Las cartas están sobre la mesa, el futuro apunta a ser apasionante y la historia aguarda a ser reescrita por algunos elegidos. El trono está claro quien lo ocupa, pero son muchos los aspirantes a derrocarlo en una primavera tan bonita como esperada.